3   +   1   =  

Desde hace varias semanas, en el Estado de Quintana Roo y principalmente en Cancún y Playa del Carmen, se ha desatado la polémica de la inminente llegada del servicio de transporte UBER, pues aunque la mayoría de opiniones son a favor de contar con esta alternativa de transporte, también hay quienes no están de acuerdo con ello, específicamente los miembros de organismos como el Sindicato de Taxistas Lázaro Cárdenas del Río, con sede en Playa del Carmen,  que están que no los calienta ni el sol caribeño, haciendo todo lo posible para evitarlo.

A través de una campaña de rechazo que incluye largas caravanas en protesta, así como la rotulación de sus vehículos con mensajes como: “No afectes a nuestras familias, UBER” y “Fuera de Quintana Roo, empresa fantasma e ilegal”  además de uno que otro ataque directo (y violento) contra los proveedores del nuevo servicio, la guerra contra UBER ha iniciado en nuestro estado, aun cuando la empresa autoproclamada “De Tecnología” con sede en San Francisco, California y con presencia activa en ciudades del país como México, Puebla y Guadalajara entre otras, apenas comenzó a dar el servicio en la ciudad de Cancún y se espera su entrada formal a Playa del Carmen en octubre de 2016.

Por su parte, los usuarios han llenado las redes sociales de quejas sobre los taxistas y el transporte público en general, con memes, insultos, videos y evidencia de las malas experiencias que han sufrido a lo largo del tiempo. Un mal muy conocido entre locales y visitantes de Playa del Carmen, Corazón de la Riviera Maya.

¿Qué pasa con UBER? ¿Por qué tantos usuarios están contentos con su llegada y por qué están tan enojados los taxistas? Te voy a contar de forma simplificada algunos datos para desmitificar “la amenaza” pero también para que no pienses que UBER es la solución mágica al gran problema de transporte en estas ciudades de tanta afluencia turística y cada vez de mayor población.

Ya seas taxista o familiar de alguno, te pido que tengas mente abierta ya que este artículo no pretende atacar a ninguna de las partes, pero que quede claro que en Viva Playa estamos del lado del usuario, ya sea local o turista nacional e internacional, pues creemos que todas las personas merecemos servicios de calidad. También defendemos el poder de elección, el libre albedrío al que tenemos derecho por naturaleza todos los seres humanos. Escribo estas líneas como habitante de Playa del Carmen, usuario frecuente del transporte público y casual del privado (taxis). También  visito frecuentemente la Ciudad de México, donde en varias ocasiones he utilizado los servicios de UBER. Teplaticaré algunos puntos  que espero te hagan reflexionar y dejarte de ataques (ya sea a favor o en contra) y también de fantasías, para que te formes un criterio con bases sólidas (eso que tanta falta hace siempre).



Las cosas son así:

  • ¿Cómo funciona UBER?  

UBER es una empresa de tecnología, que ofrece una aplicación para teléfonos inteligentes, que integra una red de conductores en autos propios y de modelo reciente que están disponibles en circulación por toda la ciudad y que pueden proveer el servicio a quien lo solicite exclusivamente por medio de la aplicación. UBER no hace paradas en la calle, no están parados esperando pasaje y tampoco hay sitios o bases de UBER. Además, los conductores de UBER no cobran al pasajero por viaje, sino que éste paga al final del servicio de forma automática a través de su tarjeta de crédito o débito o el servicio de pagos por internet Paypal. El costo se determina mediante un cálculo por distancia y tiempo del recorrido. El usuario que decide pedir un UBER, sabe desde antes de abordar la unidad las placas, el nombre del conductor e incluso el costo estimado del viaje. Al final del recorrido, el usuario califica el servicio a través de la misma app. UBER además ofrece otros elementos durante el viaje que dan valor agregado a su servicio, como ofrecer botellas de agua, cargadores para teléfono y la opción al pasajero de escoger la mejor ruta y hasta la música.

  • UBER ¿Es una amenaza para los taxistas? Mmm… NO. 

A ti taxista te pido que pienses: ¿Cuántos servicios al día haces por “reservación”? Es decir, en un día normal, ¿Cuántas llamadas recibes para recoger a alguien en algún punto específico? Sé sincero, sabes que casi no sucede.  Tu servicio generalmente se solicita al momento.

A ustedes los usuarios de taxis, les pregunto: ¿Dónde tomamos taxi normalmente? Seguro en alguna de estas ocasiones: en el sitio de alguna plaza comercial o en la esquina de alguna avenida importante. De vez en cuando en cualquier calle -cuando pasan-  y normalmente requerimos el servicio cuando vamos de regreso a casa por la noche, saliendo del supermercado o bien (y esto pasa seguido) cuando de pronto se suelta la tormenta. El caso es, que tomar un taxi en Playa no es siempre una decisión planeada, sino algo que se decide al momento… Si pensamos en todas esas situaciones, las cosas no van a cambiar mucho, porque ante la gran cantidad de taxis, seguro siempre será más rápido y fácil para muchos, tomar uno.

Otro ejemplo:

UBER se pide por internet a través del teléfono. Aunque en México, 2 de cada 3 personas tienen un teléfono celular inteligente, la mayoría solo lo usa para buscar información, chatear o subir sus fotos a las redes sociales. De hecho, solo el 12.8% lo utiliza para realizar transacciones electrónicas. Esta información es del INEGI, que puedes consultar aquí.

Pensemos en la población de Playa del Carmen, tan diversa tanto cultural como económicamente. ¿Cuántos de ustedes usuarios tienen una cuenta para pagos de Paypal? ¿Cuántos compran cosas por internet directo del teléfono? ¿Cuántos tienen sus datos bancarios asignados a servicios de “pago con un clic”? ¿Van a empezar de pronto a usar sus teléfonos para este fin? Aunque la idea de progreso nos diga que así debería ser, nuestra realidad no es así. (Compruébenlo cualquier quincena viendo las filas de cajeros y bancos, cuando otros nos las evitamos haciendo uso de apps para transacciones electrónicas, como la app de UBER).

Sin el afán de segregar, pues estos servicios están al alcance de todos, con total objetividad pensemos en los sectores socioeconómicos de la población de Playa del Carmen:  ¿A poco los habitantes de las colonias populares usan Paypal o tarjetas de crédito (la de Coppel no sirve para UBER)? ¿Cuántos del Centro usan taxi en lugar de caminar o andar en bici? ¿Cuántos de la Colosio cambiarán de las combis de 7 pesos que pasan todo el tiempo sobre la Avenida 30 al UBER? ¿De verdad creen que las cosas cambiarán (para ustedes taxistas) tan drásticamente?

Los trayectos dentro de la ciudad no son mayores a 7 km de distancia. ¿Será un gran negocio para UBER? No lo creo. ¿Será conveniente para todos, bajar una app, subir sus datos bancarios, pedir el UBER y esperar a que llegue? ¡Sí, pero no lo harán!

El sistema UBER funciona muy bien en ciudades como México, donde incluso ha llegado a colapsar por la demanda cuando les toca el No Circula o donde UBER ha expandido su modelo de negocio y ahora hasta comida a domicilio llevan con UBER EATS. Pero no somos una ciudad grande como México. La conveniencia de UBER desde mi punto de vista será para trayectos largos, para la gente que requiere transportarse al aeropuerto de Cancún en ciertos horarios, siempre que decidan optar por una opción más costosa que el famoso y puntual ADO. (O sea, tampoco le afectará a los taxistas porque NADIE gusta de pagar arriba de 500 pesos por ir al aeropuerto, lo saben). Tal vez para alguna salida ocasional a Tulum, pero ningún UBER cobrará menos de los 35 pesos que cuesta irse en el tan conveniente colectivo. ¿Les va a pegar realmente? ¡Claro que no!

Entonces:

  • ¿Por qué tantos están contentos con la llegada de UBER, aunque en realidad está claro que ni lo van a utilizar tantos? 

La competencia (en cualquier categoría) surge por la demanda y la necesidad de los usuarios de obtener mejores servicios que los disponibles. Sin afán de generalizar, basta echarse un clavado a las redes sociales y ver que siempre están inundadas de quejas por el abuso de varios taxistas. Sabemos que algunos incluso mueven las tarifas oficiales a su antojo, otros discriminan a los extranjeros o peor, a los mismos mexicanos, muchos no respetan ni las señales de tránsito, al peatón ni al pasajero. También es sabido que platican por celular mientras conducen con o sin pasajeros, se pasan el alto, traen música a un volumen exagerado y molesto y además en varios casos, las unidades en pésimas condiciones. No olvidemos los casos de violencia contra otros conductores y hasta contra los mismos pasajeros. No son cuentos, los hemos visto, nos han contado… suceden a diario.

No quiero aburrirte con mi experiencia personal, pero igual te suena familiar. De las veces que he requerido un servicio de taxi en Playa del Carmen:

Una vez pedi el taxi con amigos de origen europeo pero residentes de Playa, sobre la Av. 10 para un trayecto de 5 cuadras. El taxista se para, me dice que serán 30 pesos por mí, pero por “los güeros” son $90. ¡NOVENTA PESOS solo por verse extranjeros, sin importar que eran locales! Le hice saber mi inconformidad y sin más, me dijo: “pus como veas, guey…” y se arrancó, cuando aún estaba yo recargado en su ventana. Juzgue usted.

 

En otra ocasión, durante una tarde de tormenta, tras esperar 20 minutos y después de ver pasar 6 taxis vacíos que nada más me ignoraron, por fin paró uno. Durante el recorrido mi celular se cayó en el asiento del copiloto. Me di cuenta 1 minuto después de bajar y marqué de inmediato, pero el teléfono ya estaba apagado y nunca lo recuperé. ¿Fue mi culpa por no ver el nombre y número del taxista al subir en la tormenta? ¿Pudo el taxista regresar de inmediato a donde me dejó? ¿Pudo marcar o responder los mensajes? ¡Claro! Pero no lo hizo. No digo que todos los taxistas actúen igual, fue mi experiencia, pero la realidad es que  con UBER, eso no hubiera sucedido pues siempre sabes quién te lleva y si no te acuerdas, puedes consultar con la empresa, rastrear al conductor y recuperar tus cosas. Y sobre mis amigos los “güeros”, pues ni que decir… UBER te dice cuánto será antes de verte, por aquello del “Como te ven te tratan”.

Fuera de esas 2 ocasiones, las demás veces he optado por buenos servicios de taxistas que buscan hacer la diferencia en Playa; Motivados por los rumores de la llegada de UBER hace varios meses, algunos grupos de taxistas decidieron actuar de la mejor forma que se puede para combatir a la competencia: MEJORANDO EL SERVICIO. Servicios como Taxiplaya o Whatsapp Taxi ofrecen algo similar a UBER pero más fácil de utilizar: a través de Whatsapp pides tu taxi y se te indica el número de unidad y el conductor que te dará el servicio. Como requisito para ser de esos grupos, los taxistas son evaluados periódicamente, además de que sus unidades deben contar con Aire acondicionado funcionando. Ellos también te indican la tarifa a pagar desde que pides el servicio. Incluso algunos traen TPV (terminal punto de venta) para recibir pagos con tarjeta de crédito o débito.

Entonces, si dentro del mismo gremio hay quienes sí quieren hacer la diferencia. ¿Por qué hay tantos en contra? ¿Qué es lo que temen? ¿Qué es lo que no entienden? ¿No es más fácil mejorar el servicio, escuchar las miles y miles de quejas diarias y cambiar?  ¿No sería mejor hacer una campaña para hacernos saber que están conscientes de los errores pero que quieren seguir siendo la mejor (no la única) opción, en lugar de dejar de trabajar para ir a contaminar haciendo caravanas, presionando al gobierno como siempre? ¿Quiénes se creen para atentar contra nuestro poder de elección?

Señores taxistas, es más fácil y rápido tomar un taxi que un UBER, eso es un hecho. Pero la gente les tiene miedo a ustedes. Si se desprecia su servicio es porque varios taxistas han despreciado al usuario, sin respeto por ellos o por su oficio que como todos los demás, es noble y merece respeto y profesionalismo. Está claro que no todos los taxistas son así, pero si la gran mayoría y por eso estamos en este punto de repudio social hacia su gremio. ¿Quién los controla para pelear en lugar de proponer?

Uber Playa del Carmen

 

Personalmente, cuando empecé a usar servicios de taxi por encargo como los que les mencioné, pensé “no necesitamos UBER con esto…” desafortunadamente y según me decía un buen taxista del servicio Taxiplaya, (que por cierto está de acuerdo con la competencia de UBER) el grupo se compone de 30 unidades nada más, insuficientes para la necesidad general. Pero si esos 30 pudieron cambiar de actitud, ponerse las pilas y mejorar… ¿Por qué a los demás no se les da?

En conclusión: 

No creo que UBER llegue a cambiar mucho los hábitos de uso de transporte de los locales. Ahora, si por ley se requieren permisos para brindar transporte y UBER aun no los tiene, tampoco estoy de acuerdo en que se actúe fuera de la Ley, pero si en varios Estados se ha encontrado la forma no veo por qué en Quintana Roo no.

Lo que sí apoyo y debemos apoyar es la diversidad y la variedad de opciones para el usuario; que cada quien decida si se sube a una combi que se cae a pedazos y que viaja a alta velocidad y con exceso de pasaje (típico) o a un UBER Black de lujo. Esa decisión no es de un sindicato; Nos corresponde a nosotros los que requerimos el servicio. Si tú usuario tienes el poder económico y las herramientas para utilizar UBER y decides hacerlo, NADIE tiene por qué negarte esa opción.

Si tú taxista, decides ser un borrego y quejarte y pelear en lugar de cambiar tu actitud y combatir a la competencia COMPITIENDO, pues allá tú, entonces sí te va a afectar, entonces sí tu familia se verá afectada, porque eres el cáncer de este país, donde preferimos quejarnos que proponer.

Después de leer (si es que lograste llegar hasta aquí) ¿Cuál es tu opinión? Déjanos un comentario y comparte esta nota para que más gente pueda expresar su sentir respecto a UBER en Playa del Carmen. ¡Viva Playa!

Uber playa del carmen

 

Facebook Comments

X